Seguramente habrás escuchado que los judíos tienen una cierta habilidad para crear negocios y generar riqueza.
Y así es, destacan por tener facilidad para prosperar en la vida y en sus finanzas, esto es gracias a ciertos consejos y hábitos que se transfieren de generación en generación.
Lo mejor de todo es que tú también puedes descurbir cuáles son estos secretos y replicarlos para poder invertir como los judíos.
Índice
Toggle1. Conocimiento y aprendizaje
«Si a un multimillonario que haya creado su propia riqueza le arrebatas todos sus bienes, no tardará mucho en volver a ser millonario».
¿La razón de esto? El conocimiento.
Durante varios siglos y crisis económicas a los judíos se les ha arrebatado sus tierras y pertenencias, aún así, es un pueblo que siempre ha sabido prosperar. ¿Por qué?
Siempre te podrán quitar los bienes materiales, pero el conocimiento es algo interno y eso jamás te lo pueden arrebatar, esta es la razón de que los judíos siempre formen a sus hijos desde jóvenes:
Los padres de los judíos acostumbran a enseñar todos los errores y aciertos que han cometido en su vida con el objetivo de que sus hijos sean prosperos, creen su propio patrimonio y mantengan y aumenten la riqueza que ellos le dejarán.
En muchas culturas el dinero es todo un tabú, en esta se normaliza desde temprana edad.
Es costumbre que los judios estudien sus dos libros sagrados desde pequeñitos, tanto el Talmud como la Torá. Pues bien, dentro de estos dos libros ya existen consejos realmente interesantes sobre inversión, finanzas y negocios.
Ejemplo sobre enseñanza judía
Una lección financiera de estos libros es la promulgada por el rabino Issac conocida como la Regla de los 3 tercios.
Esta regla aconseja dividir nuestro patrimonio en tres partes: un tercio en tierras, un tercio en negocios y un tercio en moneda, ya que puede darse el caso que se necesite efectivo para una transacción futura y rentable.
Moraleja
Esta simple enseñanza nos enseña varias cosas:
Por un lado el concepto de diversificación, fundamental en las inversiones. Es imprescindible que no pongas todos los huevos en la misma cesta, debes tener tu patrimonio dividido en diferentes activos, porque en el caso de que uno de ellos fracase, quiebre o te lo arrebaten seguirás teniendo los demás.
Por otra parte, nos enseña un concepto menos popular y es la tenencia de efectivo y liquidez para aprovechar futuras oportunidades que nos brinde la vida, como por ejemplo una caída repentina del precio de algunos activos (acciones, inmuebles, tierras…), estos momentos deben ser aprovechados.
2. Invertir el dinero
Para los judíos el dinero no es un fin, es un medio. Esta es la clave, el dinero no puede ser tu meta, el dinero puede ser el medio para lograr una meta.
Los judíos creen que tener el dinero parado sin ningún proposito es un insulto. El concepto que ellos utilizan para esto es el KESEF, lo que quiere decir avaricia. Tener el dinero parado solo te hará querer tener más y más, sin ningún sentido y esto jamás te traerá la felicidad.
Invierte tu dinero para que te genere una fantástica calidad de vida, esta es su verdadera utilidad.
Cuando termines de aprender cómo invierten los judios, puedes verte el siguiente post donde aprenderás a invertir tu dinero en bolsa:
3. Crea tu propio negocio
Para los judíos trabajar toda su vida para otra persona es una lacra, por esta razón lo habitual es que tengan o vayan a crear su propio negocio. Esto unido con la sabiduría de la reinversión hace que acaben logrando el éxito.
Imagina a un leñador que empieza a talar árboles para vender su madera con un pequeño cuchillo, después de tres días intentando cortar su primer árbol, lo logra y decide vender la madera. Con el dinero que consigue, se compra un hacha, lo que le permite talar 12 árboles en los mismos 3 días de antes.
Cuando vuelve a vender esta madera se compra una sierra eléctrica, lo que le permite talar 30 árboles en 3 días y esta bola de nieve irá aumentando continuamente con contratación de personal, delegación del trabajo y expansión del negocio.
Todo esto gracias a la reinversión y al efecto del interés compuesto.
La avariacia está mal vista, sin embargo la ambición es algo que todo judío debe tener. En muchas otras religiones se condena la riqueza, en el judaísmo es una virtud querer conseguirla.
4. Consigue un red de contactos sólida
Los judíos tienen familiares, amigos o conocidos por todo el planeta. La religión judía les exige apoyar a sus semejantes, esto les ha llevado a tener unas increíbles redes comerciales, tratados empresariales y por lo tanto, negocios muy exitosos.
¿Cómo puedes hacer contactos?
Existen múltiples maneras para encontrar contactos de calidad; desde acudir a charlas empresariales o del sector al que te quieras dedicar hasta utilizar las redes sociales para acabar contactando con la persona que te interese.
Sin embargo, debes comprender que para que una persona sea tu contacto, tu tienes que ser el suyo también. ¿Qué quiere decir esto?
Cuando eres tú quien está interesado en hacer contactos debes aportar algo a los demás: conocimientos, trabajo, habilidades, otros contactos, etc. De lo contrario, tan solo estarás haciendo perder el tiempo a la otra persona y por lo tanto, jamás será tu contacto.
Formar una red de contactos sólida puede ser algo tedioso al principio, pero poco a poco irás cogiendo las cualidades necesarias y ganando confianza en ti mismo.
Cuanto antes empieces a moverte, antes lo lograrás.
5. Tener una reputación impecable
En el mundo de los negocios es de vital importancia crear una buena reputación personal para que otras personas quieran comprar tus productos, hagan negocios contigo y sigan confiando en ti.
¿Harías negocios con una persona que ha estafado a sus anteriores socios? ¿Comprarías el producto de una empresa cuyo equipo directivo intoxicó a varios miles de personas con un alimento que promovieron? ¿Invertirías en una empresa que no cuadra correctamente sus balances?
Cuando comienzas en el mundo de los negocios es muy importante vigilar la reputación que estás creando y si realmente te interesa seguir por ese camino.
6. Trata con respeto a tus empleados
Para los judíos la pieza fundamental de la empresa, además del conocimiento, son sus trabajadores.
Por esta razón no debes aprovecharte de las condiciones en las que estos se encuentren. Cuando tratas correctamente a tus empleados te seguirán a donde quiera que vayas y esto es clave para formar un negocio escalable en el largo plazo.
Para que entiendas la gravedad del asunto: pagar un salario con retraso es un pecado muy grave en la religión judía, casi tanto como matar a otra persona.
7. Ten una increíble relación con tus clientes
Tu producto debe ofrecer exactamente las mismas características que ofreces en tus anuncios y en el caso de que esto no se cumpla, que sea para dar mucho más, nunca menos.
Construir una buena relación con tu cliente puede hacer que este siga queriendo comprar tus productos o servicios. Por ello, cualquier estrategia que hagas en tu negocio tiene que tener la finalidad de mejorar la satisfacción de tu cliente.
Para que tus compradores confíen en ti debes ofrecer una buena calidad de tus productos, tener la correcta atención al cliente, tanto en la preventa como en la postventa y sobre todo, dar lo que prometes.
Resumen de las 7 claves para invertir como los judios
1. Debes invertir en ti mismo, es decir en conocimiento, ese activo nunca nadie te lo podrá arrebatar y lo podrás emplear en absolutamente todos tus negocios.
2. Invierte tu dinero de forma inteligente no lo almacenes en el banco, úsalo para lo que realmente sirve.
3. Tu negocio será lo que realmente te hará generar riqueza, cuanto antes comiences mejor.
4. Cuando crees una red de contactos adecuada te encontrarás con miles de oportunidades que podrás aprovechar.
5. La reputación que tengas en tu entorno condicionará tus relaciones futuras, aún estás a tiempo para mejorarla.
6. Los empleados son el pilar de tu negocio, sin ellos el negocio no sigue su camino, asegúrate de tratarlos bien.
7. Mejora las expectativas que el cliente tiene sobre tu negocio y te aseguro que multiplicarás tus ventas.
Si necesitas ayuda para invertir o con cualquier necesidad financiera, aquí me tienes.
¡Un abrazo inversor!
